jueves, 8 de septiembre de 2011

Belleza Helénica




Esta mañana, tomando un aperitivo en un bar, sentada en una mesa próxima, descubrí una mujer de mediana edad, con una cara realmente preciosa dentro de los cánones de la belleza griega.
El pelo negro recogido, la naríz recta, las cejas bien perfiladas, los ojos negros...
Me vinieron a la memoria trozos de versos de la Ilíada o la Odisea, traducidos en el lejano Preu, referidos a las diosas griegas,"Hera la de los glaucos ojos...", "Afrodita la del ondulado peplo...", ante la divina aparición de la mesa vecina.

Todo el teatro griego que mi imaginación no había tardado en construir, ante el porte olímpico de la señora, se vino abajo cuando, "mi diosa", comienza a hacer muecas y morisquetas tratando de sacar de entre sus encías los restos, que la tapa de huevas que estaba comiendose, depositaban.
Bebió un trago de cerveza a modo de enjuague bucal y la noble y helénica expresión cambió al lanzar un regüeldo contundente, que, como digo, me transportó de inmediato a la realidad cruda, pura, dura y maleducada de nuestros tiempos.

¡El Olimpo ya no es lo que era!

1 comentario:

María dijo...

Si es que las diosas ya no son lo que eran...

Saludos