viernes, 4 de noviembre de 2011

Próceres Ahorradores y Piadosos



Pancho en tiempos de Franco había cosas buenas, por ejemplo vivir en la inopia, ser , no sólo ignorante de lo que de política se tratase, sino desconocer totalmente lo que se cocinaba en las diferentes entidades y dependencias del Estado todas ellas bajo el control de la Secretaría Nacional del Movimiento o del Movimiento Nacional, que no me acuerdo, y la gente vivía feliz en su ignorancia, su vida transcurría sin escándalos ni sobresaltos mediáticos.

Traigo el tema a colación a propósito de los escándalos de las cantidades de dinero cobradas como indemnizaciones y despidos por los directivos y consejeros de varias Cajas de Ahorro.

"In illo tempore" se llamaban Caja de Ahorros y Monte de Piedad, lo que les otorgaba un cariz caritativo y social, y las manejaban los de la camisa azul junto con la Iglesia.

Cuando joven estudié en un Centro perteneciente a la Obra Social de la Caja X y también fui miembro de un club familiar, social y deportivo acogido a la misma Obra Social.

Cuando los próceres de la entidad visitaban el Centro los recibíamos y acogíamos como autenticos barandas, agradeciéndoles con nuestros aplausos y ovaciones lo buenos que eran con nosotros, que pagábamos nuestros recibos del curso de estudios mensualmente, al igual que pagábamos religiosamente, nunca mejor dicho, los del club.

Recuerdo que cuando, en la ciudad, se mentaba a Don Fulano o Don Mengano, se hacía reverencialmente porque eran director, consejero o presidente de la Caja. Eran personas de bien de primera categoría, hombres de provecho y fieles cristianos.

Y me pregunto yo, ¿Estos tíos cuando cesaban, se distribuían la pasta en las mismas proporciones que han hecho los de hoy, o como nadie se enteraba se la despachaban mucho mejor?
Porque creo, Pancho, que este desparpajo con el dinero de otros tiene que venir de antiguo... a lo mejor estoy equivocado. No sé.

1 comentario:

María dijo...

Puedes informar a Pancho que en esos tiempos paleolíticos a los que te refieres, se llevaban la gran "morterada" de dinero a lo largo de su carrera como directivos y apenas si hacía falta que se lo llevaran en su jubilación. ¡Doy fe!
Nada ha cambiado, me temo.

Saludos