lunes, 6 de mayo de 2013

Pancho's obsessions






Hay dos sitios en la casa a los que Pancho les tiene verdadera veneración, uno el frigorífico y el otro el cubo de la basura, pero entre los dos, creo que su preferido, sin duda, es el cubo de basura, ya que quizás el frío de la nevera no permita que su olfato  identifique correctamente su contenido, y solo le atraiga la luz y la cantidad de cosas alineadas en sus estantes.

Supongo que el motivo principal de este embeleso que le produce el cubo de basura, es que siempre cuidamos por todos los medios, de que no meta su peluda cabeza dentro, objetivo que ha venido persiguiendo desde que llego a nuestra casa, y que ha conseguido sólo en contadas ocasiones.

Dependiendo de quien este en la cocina él calcula las posibilidades que tiene de saborear alguna de las exquisiteces que guarda su anhelado cofre del tesoro gastronómico, desde restos de comidas a mondas de patatas, tripas de pescados, y otras basuras. Entonces deambula, amaga, y trata, por todos los medios, de coger las vueltas al  descuidado cociner@ que deje la puerta del mueble abierta y le permita  conseguir su objetivo.

Si tiene éxito, correrá con su presa a refugiarse en su rincón, debajo de la mesa, donde dará buena cuenta de ella.




1 comentario:

María A. Marín dijo...

Jo, Pancho, qué perro eres.