jueves, 16 de mayo de 2013

Tempus fugit


Vivimos muy cerca de un colegio. Muchos de nuestros amigos y conocidos llevan y recogen diariamente a sus hijos y este hecho hace que vayamos conociendolos y viendo como crecen y...¡a que velocidad!.

Sin embargo hay un hecho que se produce cada año y que nos indica los alumnos que pasan a un estadio superior, próximo a incorporarse al instituto. Este es que antes de entrar en clase, se refugian entre los coches aparcados en nuestra calle y algun@s se fuman su cigarrillo, señal de que alcanzan el estatus de veteran@s.

Llevamos constatando esta progresión del alumnado, desde hace más de quince años, por lo que a muchas de las primeras fumadoras las vemos, como madres, llevando a sus hijos a los primeros cursos de parvulitos. 

Otra forma de percatarnos de que el tópico ¡Cómo pasa el tiempo!  debemos tenerlo siempre presente en nuestras aceleradas vidas.

1 comentario:

María A. Marín dijo...

Antes que nos demos cuenta estamos en el patio de los callaitos.
Sí Antonio, el tiempo corre que se las pela.
A mí a veces se me olvida y me levanto del sillón creyendo estar en mis 30 años, así luego estoy un par de días dolorida, jeje.
A las fumadoras verás el coraje que les da que sus niñas fumen...

Saludos