lunes, 18 de abril de 2011

¡Indignaos!

Cada día que pasa ésta consigna se va extendiendo por los diferentes ámbitos de la sociedad, como un grito necesario para salvar lo que nos queda del "estado de bienestar" y poner pie en pared para que los chorizos de los mercados no vuelvan a sorprender a los ciudadanos de a pié con otra crisis desastrosa, de la que tengamos que rescatarlos, de nuevo, cosa muy probable que vuelva a ocurrir.

"¡Indignaos!" es, también, un librito de 60 páginas que ha escrito el filósofo francés Stéphane Hessel, de 93 años , que el escritor lanza a los jóvenes como un alegato contra la indiferencia y a favor de la insurrección política. "la peor actitud es la indiferencia. Si os comportáis así, perdéis uno de los componentes esenciales que forman al hombre: la indignación y el compromiso que la sigue". Os lo recomiendo, por sólo 5 euros un regalo perfecto para que nuestros hijos se vayan percatando de lo que hay que hacer.

Mi amigo Nono en su blog Civitas , nos propone la lectura del artículo publicado en El País por el catedrático de Política Económica de la Universidad de Barcelona Anton Costas "Quiebra moral de la economía de mercado", donde su autor expone de forma clara las causas de la crisis económica.

"Si la política no recobra su autonomía frente a los mercados financieros y la sociedad no es capaz de manifestar su indignación, no habrá límites a la especulación, la volatilidad financiera y la desigualdad "


Y es que hay para indignarse, se mire para donde se mire. La falta de respeto hacia el ciudadano que diariamente demuestra la clase politica y financiera está llegando a unos extremos en que la indignación y el levantamiento van a ser las únicas respuestas válidas.

Un ejemplo,Telefónica pretende hacer un ERE del 20% de su plantilla en España (5.600 trabajadores) y al mismo tiempo resuelve repartir entre sus directivos 450 millones de euros y entre sus accionistas 6.900 millones. En 2010 tuvo unos beneficios de 11.000 millones de euros.

Otro ejemplo, hay partidos políticos que llevan en sus listas a candidatos imputados por la ley, individuos de los que se sospecha que han prevaricado, han aceptado sobornos, etc. personas a las que ni su mejor amigo les compraría un coche de segunda mano.

Un ejemplo más, un partido utiliza contra otro las actas de una reunión de terroristas y les da crédito, las publica y enarbola como si la palabra de unos asesinos criminales fueran dignas de algún respeto.

Y así, cada día, una barbaridad tras otra. Y nosotros dejando hacer, como máximo amenazamos con no ir a votar, como si les importara algo a los barandas.

Hay que INDIGNARSE...!!! y demostrarlo protestando y pidiendo responsabilidad a los que nos gobiernan y administran.

1 comentario:

María dijo...

Y digo yo:los que llevamos tiempo indignándonos ¿qué hacemos? ¿aguantarnos?
Algunos estamos ya algo quemados por no decir muy quemados.
Ojalá y a los jóvenes se les despierte el luchador que todos llevamos dentro.
El libro de Hessel merece la pena.

Saludos