martes, 10 de mayo de 2011

Educación canina


Pancho, decididamente has tenido suerte de que el destino te haya puesto en mi camino.
Figúrate, por un momento, que te toca un dueño como el que hemos visto esta mañana en nuestro paseo. Un maníaco del adiestramiento canino.

¿Viste la carita del pobre perro buscando por enésima vez la pelota que su amo le lanzaba a la arena y a una distancia impropia? ¿Y las ordenes para que se subiera por el muro del paseo y ¡que no se bajara hasta nueva orden!?

Y tu, mientras tanto, haciendo lo que te parece durante el paseo, adelantándote, retrasándote, saltando, oliendo y de vez en cuando, buscándome con la mirada, no me vaya a perder.

La educación es muy necesaria Pancho, pero a tu edad no creo que tengas solución. Aunque por otra parte los excesos, de lo que sean, no son buenos nunca.
Lo dicho... has tenido suerte.

1 comentario:

María dijo...

Yo me desgañito con mi Negri para cualquier "orden" y nada de nada. Sé que hay que educarlos y todo lo demás pero cuando no son peligrosos o son de talla pequeña, pasas un poco.
Claro que mi Negri a su vejez ya ¿p'a qué?
Y lo feliz que es Pancho ¿no vale nada eso?
Saludos