miércoles, 20 de julio de 2011

¡Paasa ná...!!!


Hace unos días han juzgado en el Audiencia de Cádiz a una antigua edil y un funcionario del Ayuntamiento acusados de falsificar, tramitar y ejecutar mas de 104 expedientes para legalizar el suministro de agua y electricidad a otras tantas viviendas ilegales, muchas de las cuales se encuentran denunciadas y en pleito con el propio Ayuntamiento. El fiscal pedía cuatro años y medio de prisión para cada uno. Después de las negociaciones pertinentes la cosa ha quedado en ocho años de inhabilitación para ocupar cargo público relacionado con urbanismo, y a unos meses de suspensión de empleo y sueldo.

Hoy están aireando los medios que los implicados en la trama Gurtel, incluido el President Camps, pueden aceptar su culpabilidad, en el caso del President como autor de un "cohecho pasivo", pagar una multa y seguir como están, cada uno en su puesto. Si el Sr. Camps dimite, será por decisión propia, advierte su partido.

Antes se apreciaban socialmente unas cualidades humanas, que en su conjunto se conocían como valores. La vergüenza, la sinceridad, el honor, la palabra dada... etc.

Hoy no sólo no se fomentan dichos valores, sino que es un "pringao" el que los considera y los pone en practica en su vida diaria.

Con qué cara se mira al espejo, cada mañana, alguien que sabe que ha cometido 104 delitos u otro que después de haber negado los hechos, (amenazaba con querellarse con los que le acusaban ) y ahora reconoce como ciertas las acusaciones, siendo este sujeto, para mayor escarnio, President de la Generalitat del País Valenciá, y que, aunque sólo sea por defender el prestigio de la honorable institución, no debería estar en el cargo un minuto más, lo haya votado quienes lo hayan votado.

Este tipo de justicia no la entiende nadie, al menos los no iniciados, la mayoría.

En vista de como se pone el patio,ante la falta de confianza que me producen las instituciones, he instalado en mi azotea, a modo de totem protector, la sirena de las fotos, para que atraiga los buenos vientos y desvíe y aleje todos aquellos aires que nos traigan zozobra y penalidades.

Confiaré como antaño en las fuerzas de los elementos e iré indignándome un poco más cada día, como rezaba aquella Medalla del Amor de los 60's, "más que ayer pero menos que mañana".




1 comentario:

María dijo...

La honradez, el honor, la palabra dada...virtudes que con el paso del tiempo se verán limitadas a las novelas o a los cuentos de antaño.
Acabo de enterarme que Camps ha dimitido. ¡Pobrecito! ¿Tendrá para llegar a fin de mes?
En la actualidad lo que prima es la poca vergüenza y quien la tenga más grande -la cuenta del banco, claro-.
y cuando nuestros nietos nos pregunten qué era la honradez ¿cómo se lo podremos explicar?

Saludos.